Y así, sin papeles ni anillos, pero con mucha amistad y un Elvis de por medio, el grupo volvió a casa… listos para que Belding los castigara lavando autos por tres semanas.
—Morris, me has envejecido 40 años en 3 años de director. Pero… ya que estamos aquí, ¿alguien quiere probar la máquina de chicles?
—Eso sí.
Belding se quedó helado al ver el altar.
—Chicos… ¿y si nos casamos?
—Zack, tenemos el examen de historia el lunes. Jessie ya preparó una guía de estudio de 40 páginas.
—¿Tú quieres casarte conmigo… en una capilla manejada por un Elvis de traje blanco? Salvado por la campana- Boda en Las Vegas -1994...
La capilla tenía letreros de neón rotos y alfombra roja con manchas de chicle. Un Elvis de aspecto cansado, pero de buen corazón, los recibió.
—Son un desastre —murmuró—. Pero son mi desastre. Y así, sin papeles ni anillos, pero con
—¿Spring Break en Las Vegas? ¡Me apunto! —dijo Zack colgando con su sonrisa de pillo.
—¿En un autobús lleno de adolescentes rumbo a Las Vegas? —preguntó Slater, acomodando su peinado—. Suena a desastre. Voy. —Eso sí