Esa noche, Peeta encontró a Katniss sentada en el porche, mirando las estrellas.
Ella apoyó la cabeza en su hombro. Recordó a Rue, a Thresh, a Mags, a Finnick. Recordó a su padre, a Prim. Recordó a los chicos de los tributos que nunca tuvieron nombre en la prensa del Capitolio. serie de los juegos del hambre
—No —dijo Katniss, devolviendo el broche—. Ya no soy su símbolo. Esa noche, Peeta encontró a Katniss sentada en